Mercado de almendras: lluvias en California elevan el riesgo sanitario en plena floración

Introducción

El mercado de almendras enfrenta un nuevo factor de incertidumbre tras las intensas lluvias registradas en California durante febrero. Luego de un enero relativamente seco, varios sistemas frontales han impactado las principales zonas productivas justo en una etapa crítica del ciclo: la floración.

Aunque las precipitaciones son positivas desde el punto de vista hídrico, su coincidencia con el desarrollo floral introduce riesgos sanitarios y operativos que podrían influir en la evolución del mercado de almendras durante el primer trimestre de 2026.


Floración acelerada y distintos estados fenológicos

Los huertos de almendros pasaron rápidamente de baja floración a plena floración en apenas cinco o seis días. Sin embargo, la situación no es homogénea. En varias zonas productivas existen bloques que se encuentran entre 20 % y 40 % de floración, mientras que otros ya están cerca o en plena floración.

Esta diferencia fenológica es relevante, ya que el impacto de las lluvias depende directamente del estado del cultivo. Los huertos en plena floración presentan mayor exposición sanitaria, mientras que aquellos en etapas intermedias pueden enfrentar riesgos distintos según la evolución climática.

Además, la rápida progresión de la floración dejó poco margen para completar aplicaciones preventivas antes del ingreso de las tormentas. Las ventanas para aplicar fungicidas han sido estrechas, obligando a los productores a coordinar tratamientos entre eventos de lluvia y, en algunos casos, depender de aplicaciones aéreas.


Principales enfermedades bajo monitoreo

Durante la floración, la principal preocupación es la podredumbre parda (brown rot). A medida que los huertos avanzan hacia caída de pétalos y comienzan a emerger hojas nuevas, también cobran importancia:

  • Mancha roja de la hoja (red leaf blotch)
  • Antracnosis
  • Shot hole (cribado)

El riesgo sanitario aumenta cuando se combinan humedad prolongada y temperaturas templadas. Hasta ahora, las tormentas han estado acompañadas por condiciones relativamente frías, lo que podría limitar parcialmente el desarrollo de patógenos. No obstante, sistemas más cálidos proyectados para los próximos días generan mayor sensibilidad en el mercado.


Impacto potencial sobre la polinización

Otro elemento clave para el mercado de almendras es la actividad de las abejas. Las lluvias pueden limitar temporalmente la polinización si coinciden con el peak floral.

En muchos huertos donde la floración ya estaba avanzada, una parte significativa de la polinización podría haberse completado antes de los eventos más intensos. Sin embargo, en bloques que aún se encuentran entre 20 % y 40 % de floración, la continuidad de las precipitaciones podría afectar la eficiencia del proceso si se prolonga el mal tiempo.

La recuperación de la actividad de las abejas dependerá directamente de la estabilidad climática en los próximos días.


¿Qué implica esto para el mercado de almendras?

Desde una perspectiva de mercado, este escenario introduce tres variables relevantes:

  1. Impacto diferencial por zona y estado fenológico, dado que no todos los huertos se encuentran en la misma etapa.
  2. Mayor sensibilidad frente a reportes sanitarios, especialmente si las temperaturas aumentan junto con la humedad.
  3. Potencial ajuste en expectativas productivas, en caso de que las lluvias persistan durante fases críticas de cuaja.

Conclusión

El mercado de almendras entra en una fase de mayor atención climática. Las lluvias en California no implican necesariamente una reducción productiva, pero sí elevan la incertidumbre en un momento clave del ciclo.

La evolución de la floración —incluyendo huertos aún en 20 %–40 % de apertura—, junto con la gestión sanitaria y la estabilidad meteorológica, serán determinantes para confirmar el impacto final sobre la oferta global.

Alnuez continuará monitoreando la situación y evaluando sus implicancias para el mercado internacional de almendras.

Fuentes: AgFax; Blue Diamond.